Medicina de la esterilidad

La medicina de la esterilidad estudia las causas que pueden dificultar conseguir un embarazo y orienta el tratamiento más adecuado en cada caso. La edad, la ovulación, las trompas de Falopio, el útero, la endometriosis, los hábitos de vida y también el factor masculino pueden influir en la fertilidad.

La esterilidad no debe entenderse como un problema exclusivamente femenino. Puede tener origen femenino, masculino, mixto o no identificarse una causa concreta tras el estudio. Por eso, cuando procede, la valoración debe contemplar a ambos miembros de la pareja.

Consulta de fertilidad con la pareja

Edad y fertilidad

La edad es uno de los factores más importantes en la fertilidad femenina. Con el paso de los años disminuyen la cantidad y la calidad de los ovocitos, y esto puede reducir las probabilidades de embarazo y aumentar el riesgo de alteraciones cromosómicas.

Por este motivo, cuando existe deseo gestacional, es importante valorar no solo si los ciclos menstruales son regulares, sino también la edad, el tiempo de búsqueda, los antecedentes ginecológicos y la reserva ovárica.

Mujer consultando un test de embarazo

Como orientación general, se recomienda consultar si no se consigue embarazo tras 12 meses de relaciones sexuales regulares sin anticoncepción. Si la mujer tiene 35 años o más, o existen antecedentes relevantes, puede ser conveniente consultar antes.

Hábitos y salud general

Algunos hábitos y factores generales pueden afectar a la fertilidad. El tabaco, el consumo excesivo de alcohol, el estrés mantenido, el sedentarismo, los cambios importantes de peso y determinados tratamientos pueden influir en la ovulación, la calidad ovocitaria o la capacidad de conseguir embarazo.

El bajo peso, la pérdida brusca de peso o los trastornos de la conducta alimentaria pueden alterar la ovulación e incluso interrumpirla. La obesidad también puede asociarse a alteraciones hormonales, menor respuesta a algunos tratamientos y mayor dificultad para conseguir embarazo.

Estos factores no deben plantearse desde la culpa, sino como aspectos modificables que pueden mejorar la salud general y, en algunos casos, las probabilidades de embarazo.

Falta de ovulación

La anovulación es la ausencia de ovulación. Puede manifestarse con ciclos irregulares, reglas muy espaciadas, ausencia de menstruación o dificultad para conseguir embarazo.

Existen distintas causas de anovulación. Algunas pueden mejorar con cambios en el estilo de vida o tratamiento médico, mientras que otras requieren técnicas de reproducción asistida.

Causas frecuentes

  • Alteraciones hipotalámicas: pueden relacionarse con estrés, ejercicio intenso, bajo peso o pérdida importante de peso.
  • Hiperprolactinemia: aumento de prolactina, una hormona que puede interferir en la ovulación.
  • Síndrome de ovario poliquístico: una de las causas más frecuentes de alteración ovulatoria.
  • Insuficiencia ovárica precoz: disminución de la función ovárica antes de la edad esperada.

Síndrome de ovario poliquístico

El síndrome de ovario poliquístico, conocido como SOP, es una causa frecuente de ciclos irregulares y dificultad para ovular. Puede asociarse a ovarios con múltiples folículos pequeños, alteraciones hormonales, acné, aumento de vello, resistencia a la insulina o tendencia al aumento de peso.

No todas las mujeres con SOP presentan los mismos síntomas. Por eso el tratamiento debe individualizarse según el deseo gestacional, el patrón menstrual, el peso, los niveles hormonales y la situación metabólica.

Obstrucción de las trompas de Falopio

Para que se produzca un embarazo de forma natural, las trompas de Falopio deben permitir el encuentro entre el óvulo y los espermatozoides. Si las trompas están obstruidas o dañadas, este encuentro puede no producirse.

Las alteraciones tubáricas pueden relacionarse con infecciones previas, cirugía abdominal o pélvica, endometriosis, adherencias o antecedentes de enfermedad inflamatoria pélvica.

Cuando se sospecha un factor tubárico, el ginecólogo puede solicitar pruebas específicas para valorar la permeabilidad de las trompas.

Endometriosis

La endometriosis aparece cuando tejido similar al endometrio crece fuera del útero. Puede afectar a los ovarios, las trompas, el peritoneo u otras zonas de la pelvis.

Puede causar dolor menstrual intenso, dolor pélvico, dolor con las relaciones sexuales, alteraciones digestivas o urinarias durante la regla, y también dificultad para conseguir embarazo.

Dolor pélvico asociado a la endometriosis

El tratamiento depende de la edad, los síntomas, la localización de las lesiones, la reserva ovárica y el deseo gestacional. En algunos casos puede indicarse tratamiento médico, cirugía o técnicas de reproducción asistida.

Miomas y alteraciones uterinas

Los miomas son tumores benignos del músculo uterino. No todos afectan a la fertilidad. Su importancia depende sobre todo del tamaño, la localización y si deforman o no la cavidad uterina.

Los miomas cercanos al endometrio o que distorsionan la cavidad pueden relacionarse con dificultad de implantación, abortos o sangrado menstrual abundante.

También pueden influir otras alteraciones uterinas, como pólipos endometriales, adherencias intrauterinas o malformaciones uterinas. La ecografía ginecológica y otras pruebas de imagen ayudan a valorar cada caso.

Factor masculino

En un estudio de esterilidad es importante no centrar toda la atención en la mujer. El factor masculino también puede influir, por ejemplo por alteraciones en el número, la movilidad o la forma de los espermatozoides, problemas hormonales, varicocele, infecciones previas, obstrucciones o determinados tratamientos.

Por este motivo, cuando hay pareja masculina, el seminograma suele formar parte del estudio inicial. Es una prueba sencilla que aporta información relevante y evita retrasar el diagnóstico.

Hablar de fertilidad como un proceso compartido ayuda a enfocar el estudio de forma más justa, más eficaz y menos culpabilizadora.

Causa inexplicada o idiopática

En algunas parejas, tras realizar un estudio completo, no se identifica una causa clara que explique la dificultad para conseguir embarazo. Esto se conoce como esterilidad o infertilidad de causa inexplicada.

Que no se encuentre una causa evidente no significa que no exista un problema, sino que las pruebas disponibles no han detectado una alteración concreta. En estos casos, el tratamiento se decide según la edad, el tiempo de búsqueda y los resultados globales del estudio.

Estudio de fertilidad

El estudio de fertilidad se adapta a cada caso. Habitualmente incluye una valoración clínica completa, revisión de antecedentes, edad, tiempo de búsqueda, ciclos menstruales, cirugías previas, infecciones, embarazos anteriores y tratamientos actuales.

Analítica hormonal de estudio de la fertilidad

Pruebas habituales

  • Ecografía ginecológica para valorar útero, ovarios y reserva ovárica.
  • Analítica hormonal, según el momento del ciclo y la situación clínica.
  • Valoración de la ovulación.
  • Estudio de la permeabilidad de las trompas si está indicado.
  • Seminograma cuando hay pareja masculina.
  • Pruebas adicionales según antecedentes, edad o resultados previos.

El objetivo es identificar si existe un factor ovulatorio, tubárico, uterino, endometriósico, masculino, mixto o no explicado.

Tratamiento

El tratamiento de la esterilidad depende de la causa, la edad, la reserva ovárica, el tiempo de búsqueda, los antecedentes, los resultados del estudio y las preferencias de la paciente o de la pareja.

En algunos casos puede bastar con corregir factores modificables, inducir la ovulación o tratar una alteración hormonal. En otros casos puede ser necesario recurrir a cirugía o a técnicas de reproducción asistida.

Fecundación in vitro (ICSI)

Opciones de tratamiento

  • Cambios en el estilo de vida: dejar de fumar, mejorar el peso, reducir alcohol, optimizar enfermedades previas y revisar medicación.
  • Tratamiento médico: inducción de ovulación o corrección de alteraciones hormonales cuando está indicado.
  • Cirugía ginecológica: en casos seleccionados de miomas, pólipos, endometriosis o alteraciones uterinas.
  • Inseminación artificial: puede indicarse en determinados casos con trompas permeables y parámetros seminales adecuados.
  • Fecundación in vitro: indicada en alteraciones tubáricas, endometriosis, edad avanzada, baja reserva ovárica, factor masculino o fallos de tratamientos previos.
  • ICSI: técnica de fecundación in vitro especialmente útil cuando existe factor masculino relevante.
  • Ovodonación: opción en casos de baja reserva ovárica severa, edad avanzada o fallo ovárico.
  • Preservación de fertilidad: puede valorarse antes de tratamientos oncológicos, cirugías ováricas o cuando se desea posponer la maternidad.

Un enfoque médico y emocional

La dificultad para conseguir embarazo puede generar estrés, frustración y desgaste emocional. Por eso el acompañamiento médico debe ser claro, realista y respetuoso con los tiempos de cada paciente o pareja.

El objetivo no es buscar culpables, sino entender qué factores pueden estar influyendo y ofrecer las opciones más adecuadas para cada situación.

Estudio personalizado de la esterilidad

En Grupo Cabero valoramos cada caso de forma individual, teniendo en cuenta la edad, los antecedentes, el tiempo de búsqueda, los factores femeninos y masculinos, y las preferencias de cada paciente o pareja.

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Este contenido es de carácter informativo y no sustituye la consulta con un profesional sanitario. Si tienes síntomas o dudas sobre tu salud, consulta con tu ginecólogo.