Osteoporosis

La osteoporosis es la enfermedad ósea más frecuente relacionada con la edad. Se caracteriza por una disminución de la masa ósea y el deterioro de la microarquitectura del hueso, lo que lo vuelve más frágil y aumenta el riesgo de fractura ante esfuerzos mínimos.

Es conocida como la enfermedad silenciosa porque no produce síntomas hasta que se produce una fractura. Por eso la prevención, el diagnóstico precoz y el seguimiento son fundamentales para proteger la salud ósea a largo plazo.

Osteoporosis

Qué es la osteoporosis

La osteoporosis significa literalmente «hueso poroso». Si comparamos el hueso sano con un queso gruyer, en la osteoporosis los agujeros se van haciendo progresivamente más grandes. El hueso pierde densidad, se vuelve más frágil y menos resistente, lo que lo convierte en candidato a fracturarse ante esfuerzos que en condiciones normales no producirían ninguna lesión.

Según la Organización Mundial de la Salud, se diagnostica osteoporosis cuando la densidad mineral ósea cae por debajo de 2,5 desviaciones estándar respecto a la media de la población adulta joven del mismo sexo — lo que se conoce como T-score inferior a -2,5. Entre -1 y -2,5 se habla de osteopenia, una situación intermedia que también requiere atención.

Afecta a más de tres millones de personas en España. Una de cada cuatro mujeres mayores de 50 años presenta osteoporosis, y por cada 10 mujeres con la enfermedad solo hay un hombre.

Por qué aparece

Los huesos no son estructuras estáticas. A lo largo de la vida se produce un proceso continuo de renovación ósea en el que se destruye y se forma tejido óseo de forma constante. Durante la infancia y la juventud predomina la formación, y los huesos alcanzan su máxima masa ósea alrededor de los 30-35 años. A partir de ahí, la pérdida es gradual y progresiva.

Con la llegada de la menopausia, la caída de los estrógenos — hormonas que protegen el hueso — acelera significativamente esta pérdida. Es especialmente intensa en los primeros cinco años tras la menopausia. Este mecanismo explica que la osteoporosis sea mucho más frecuente en mujeres que en hombres, y que esté especialmente vinculada a la etapa postmenopáusica.

La osteoporosis primaria es la que se produce a partir de la menopausia por este déficit estrogénico. La osteoporosis secundaria es la causada por otras enfermedades o medicamentos, y está presente en un 20-30% de las pacientes.

Osteoporosis relacionada con la menopausia

Factores de riesgo

Algunos factores aumentan el riesgo de desarrollar osteoporosis o de sufrir una fractura. Conocerlos permite actuar de forma preventiva.

Factores no modificables

  • Sexo femenino.
  • Edad avanzada.
  • Menopausia, especialmente precoz.
  • Raza blanca o asiática.
  • Antecedentes familiares de osteoporosis o fractura de cadera.
  • Complexión delgada y baja estatura.
  • No haber tenido hijos.

Factores modificables

  • Tabaco.
  • Sedentarismo.
  • Dieta pobre en calcio y vitamina D.
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Bajo peso corporal.
  • Caídas frecuentes.
  • Uso prolongado de corticoides u otros fármacos que afectan al hueso.

Síntomas y consecuencias

La osteoporosis no duele. Los huesos pueden estar perdiendo densidad durante años sin que la mujer note ningún síntoma. Por eso se habla de enfermedad silenciosa — en muchos casos el diagnóstico llega cuando ya se ha producido una fractura.

Lo que sí produce dolor son las fracturas. Las más frecuentes y características de la osteoporosis son:

  • Fracturas vertebrales: pueden producirse de forma espontánea o ante esfuerzos mínimos. Son responsables de la pérdida de altura progresiva, la cifosis y la imagen de la espalda encorvada que asociamos a la vejez. Se estima que solo una de cada tres fracturas vertebrales recibe atención médica.
  • Fractura de cadera: es la más grave. Requiere cirugía, obliga a un período de encamamiento con riesgo de complicaciones y se asocia a una mortalidad al año de hasta el 30%.
  • Fractura de muñeca: frecuente en caídas al intentar frenar el golpe con las manos.

Las fracturas por fragilidad son la cuarta enfermedad crónica de mayor impacto en España.

Hueso sano frente a hueso con osteoporosis

Diagnóstico

La herramienta fundamental para el diagnóstico de la osteoporosis es la densitometría ósea, también llamada DEXA. Es un tipo especial de radiografía que mide la densidad mineral del hueso — principalmente en columna lumbar y cadera — y permite clasificar el resultado como normal, osteopenia u osteoporosis.

Se recomienda realizar una densitometría a todas las mujeres alrededor de los 50 años o en el momento de la menopausia, y antes si existen factores de riesgo importantes. También puede indicarse en mujeres más jóvenes con menopausia precoz, uso prolongado de corticoides u otras situaciones de riesgo.

El estudio completo incluye también historia clínica, valoración de factores de riesgo, analítica con determinación de calcio, vitamina D y otras variables, y en algunos casos pruebas de imagen complementarias.

La herramienta FRAX® permite calcular el riesgo de fractura a 10 años teniendo en cuenta factores clínicos, y puede orientar la decisión de tratar incluso en pacientes con osteopenia.

Tratamiento

El tratamiento depende del resultado de la densitometría, los factores de riesgo, la presencia de fracturas previas y las características de cada paciente.

Calcio y vitamina D

Son la base del tratamiento. La vitamina D es esencial para la absorción intestinal del calcio y para mantener el metabolismo óseo. Su déficit es muy frecuente y debe corregirse antes o junto con cualquier otro tratamiento.

Terapia hormonal

En mujeres postmenopáusicas con síntomas y osteoporosis, la terapia hormonal sustitutiva ha demostrado ser muy eficaz para proteger el hueso y puede ser una opción adecuada según los antecedentes de cada paciente.

Tratamiento farmacológico específico

Existen fármacos que actúan sobre el remodelado óseo, reduciendo la destrucción del hueso o estimulando su formación. La indicación y elección del tratamiento debe individualizarse según la situación clínica, la tolerancia y los objetivos terapéuticos de cada paciente.

Ejercicio físico

El ejercicio de carga y resistencia — caminar, subir escaleras, ejercicios de fuerza adaptados — ayuda a mantener la masa ósea, mejorar el equilibrio y reducir el riesgo de caídas y fracturas.

Prevención

La mejor estrategia frente a la osteoporosis es actuar antes de que aparezca. Cuanta más masa ósea se acumule en la juventud y más lentamente se pierda en la madurez, menor será el riesgo de fractura en la vejez.

  • Mantener una dieta equilibrada y rica en calcio: lácteos, pescado azul, legumbres, frutos secos y verduras de hoja verde.
  • Asegurar un aporte adecuado de vitamina D, especialmente en personas con poca exposición solar.
  • Realizar actividad física regular durante toda la vida.
  • Evitar el tabaco y limitar el alcohol.
  • Controlar el peso y evitar la desnutrición.
  • Acudir a revisiones ginecológicas y solicitar densitometría cuando esté indicado.
  • Prevenir las caídas en mujeres mayores, especialmente con osteoporosis conocida.

El diagnóstico precoz permite iniciar medidas preventivas o tratamiento antes de que se produzca la primera fractura, que es el momento en que la enfermedad tiene mayor impacto sobre la calidad de vida.

Valoración personalizada de la salud ósea

En Grupo Cabero realizamos una valoración individualizada de la salud ósea en la mujer, orientando la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de la osteoporosis según la edad, los antecedentes y las necesidades de cada paciente.

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Este contenido es de carácter informativo y no sustituye la consulta con un profesional sanitario. Si tienes síntomas o dudas sobre tu salud, consulta con tu ginecólogo.